viernes, 31 de diciembre de 2010

Tengo la parte blanca del ojo convertida en espuma de mar, blanca como la leche recien sacada de la vaca, como la sabana incolora secandose al día, resecandose al sol, desinflandose por el cambiante tumulto
Tengo un ojo que siempre orbita al sol y otro fijo como puente sobre la nada
Sufro constantemente de los calambres de la memoria quedandome solo con un esqueleto azuloso de tanta soledad
Mis palabras tienen ese temblor de muerte en la tarima de mi lengua
Yun chasquido humedo retrocediendo por la espesa composicicion de la saliva
Tengo Desdenes de mesias esculpidos en rosas avinagradas
Una expresión de tristeza agria de magisterio
y una sonrisa pálida que se marchita y un corazon sentado, mirando su sombra en el viento
y un amor languideciendo en la ventana de la eternidad
Tengo horarios fijos y atornillados, tengo cuchillas bailando en mi frente, rutinas y pasatiempos
Tengo un amor que crea y destruye el imperio de la nostalgia
Tengo una vida que murmura escombros a los pies descalzo de la esperanza
Todo lo creas y todo lo destruyes, con esa coraza tuya de besos recrudecidos
con ese vaiven que hacen tus ojos que el aire no soporta
con ese suspiro que detiene los vientos y esa expresión de deseo
que desafina la orquesta del universo
Tu todo lo creas y todo lo destruyes

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