domingo, 10 de octubre de 2010

Propósito infinito

Esa mujer cuando reía, iluminaba hasta los lugares mas profundos del universo.
Caminó sin derramar ninguna gota del oceano. Así bailaron siempre sus las lágrimas en la tarima de sus ojos. nunca sacrificó una en vano.
Se cansaba de enhebrar las sabanas del mar y de unirlas con las del cielo, en eso consistía su completa eternidad.. Su mirada era serena, cuando miraba al cielo los ángeles perdían el miedo a desnudarse. Ella solía reirse de las hojas en otoño, porque desnudaban a los árboles de su propósito más infinito y solía parir a un hijo en cada primavera. En el mar se confundían sus ojos, y la mordía un perro rabioso al pasar de los años, le dejaba siempre mas grietas en la frente. Tenía un desdén de mesias esculpido en rosas avinagradas. Sin embargo no recibió más que golpes del amor de su vida. Murió un día, por no servir la comida caliente.

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